Al norte de Budapest, un pequeño ferrocarril forestal de vía estrecha sube desde Kismaros, a orillas del Danubio, hasta Királyrét, en las colinas boscosas de Börzsöny. En verano, algunos de sus pasajeros viajan en uno de los vehículos ferroviarios más insólitos de Europa: un automotor abierto impulsado por el sol.
Se presentó en la fiesta del ferrocarril forestal de la línea en mayo de 2010. El bastidor y las piezas mecánicas los aportó Börzsöny 2020, el sistema eléctrico Hungarotrain y la documentación GanzPlan. El techo lleva 9,9 m² de células solares que cargan una batería a bordo. Dos motores asíncronos de 7 kW, uno en cada eje, mueven el vehículo, y la frenada regenerativa recupera energía en las bajadas.
La línea de 12 km sube todo el tiempo, así que una batería llena almacena energía suficiente para cuatro o cinco subidas. La bajada apenas necesita energía. La batería también puede cargarse desde la red.
El automotor mide 8,3 m, tiene 32 asientos, un acceso bajo de 36 cm y una tranquila velocidad máxima de 25 km/h, perfecta para ver pasar el bosque.
Datos técnicos
| Constructores | Börzsöny 2020 (mecánica), Hungarotrain (electricidad), GanzPlan (documentación) |
|---|---|
| Línea | Ferrocarril forestal Kismaros – Királyrét, 12 km, ancho de vía de 760 mm |
| Presentado | Mayo de 2010 |
| Solar | 9,9 m² en el techo |
| Motores | 2 × 7 kW asíncronos (uno por eje), frenada regenerativa |
| Batería | A bordo, suficiente para 4–5 subidas; posible recarga desde la red |
| Dimensiones | 8.275 × 2.000 mm, altura de acceso 360 mm |
| Plazas | 32 |
| Velocidad máxima | 25 km/h |
Foto: Rlevente / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0
Fuentes: Railway Gazette · Green Car Reports