Bicicleta eléctrica solar de acero y madera: rumbo a menos plástico
Esta bicicleta eléctrica solar se construyó con una misión clara: reducir al mínimo el plástico sin renunciar a la resistencia ni a la practicidad diaria. El cuadro principal es de acero, para dar solidez y estabilidad, mientras que piezas de madera maciza sustituyen al plástico siempre que es posible, como en la base de la cesta, los reposapiés y las superficies de montaje.
El asiento es modular y puede montarse delante o detrás, para ir solo o llevar a un pasajero. La energía procede de un panel solar de 150 W con un controlador MPPT elevador que carga de forma eficiente una batería de litio de 54,6 V y 12 Ah.
Con un motor de buje sin escobillas de 350 W, la bici alcanza una velocidad máxima de 32 km/h y una autonomía media de 50 km al día a una velocidad de crucero de unos 25 km/h. Pese a su construcción robusta, el peso total se mantiene por debajo de 30 kg y puede cargar hasta 200 kg con facilidad.
Otras características: un sistema de alarma con detector de movimiento para mayor seguridad, un soporte solar desmontable de tres puntos para transportarlo fácilmente y una cesta delantera bien sujeta al cuadro con abrazaderas de aluminio.
Combinando la fuerza del acero con la calidez de la madera, este proyecto es un símbolo de artesanía sostenible y demuestra que la movilidad solar puede ser a la vez innovadora y respetuosa con el medio ambiente.